Vivimos en una época en la que conversar con una inteligencia artificial parece tan fácil como enviar un mensaje de WhatsApp. Sin embargo, muchas personas se sienten decepcionadas por las respuestas que reciben: vagas, repetitivas, poco útiles.
El problema no suele estar en la IA.
Está en cómo formulamos las preguntas.
Saber preguntar bien a una IA no es un truco, ni un “prompt mágico”:
es una habilidad de comunicación que puedes aprender, mejorar y aplicar para obtener resultados útiles, claros y sorprendentes.
¿Por qué hacer buenas preguntas cambia todo?
Porque una IA —por muy avanzada que sea— no lee tu mente.
Solo responde en función de cómo estructuras tu mensaje: el contexto que das, el nivel de detalle, la claridad del objetivo.
Una pregunta ambigua genera respuestas ambiguas.
Una petición precisa abre la puerta a respuestas útiles, estructuradas y creativas.
Errores comunces al preguntar a una IA
Veamos tres errores típicos que puedes evitar desde ya:
✘ Error 1: Ser demasiado genérico
“Hazme un resumen.”
¿De qué? ¿Para qué? ¿Qué esperas del resumen?
Cómo mejorarlo:
“Hazme un resumen en lenguaje sencillo del documento adjunto, destacando solo los riesgos mencionados en el apartado 2.”
✘ Error 2: No dar contexto
“¿Es esto bueno?”
¿A qué te refieres? ¿Bueno para quién? ¿En qué situación?
Cómo mejorarlo:
“Estoy diseñando una campaña de email para vender un curso online. ¿Te parece buena esta estructura de correo para captar la atención del lector?”
✘ Error 3: Pedir demasiado de golpe
“Dame una idea, una estrategia, un ejemplo y un plan completo.”
Demasiado amplio. La IA no sabe por dónde empezar.
Cómo mejorarlo:
“Empecemos con una idea general para una estrategia de contenido para Instagram centrada en nutrición deportiva. Después afinamos los ejemplos.”
Cómo construir una buena pregunta paso a paso.
Aquí tienes una fórmula sencilla en 4 pasos:
1. Define el objetivo
¿Qué esperas obtener de la respuesta?
Ejemplo: “Quiero generar ideas para una portada de mi blog.”
2. Da contexto útil
¿Para quién, en qué situación, con qué tono o límites?
Ejemplo: “Es un blog sobre inteligencia artificial para no técnicos. Quiero que suene accesible pero profesional.”
3. Especifica el formato
¿Quieres una lista, un texto corto, una tabla?
Ejemplo: “Dame 5 propuestas de título, con subtítulo opcional para cada una.”
4. Añade una petición clara
“Hazlo en tono informal / en lenguaje sencillo / sin tecnicismos.”
Ejemplo completo de buena pregunta
“Quiero escribir una introducción para un artículo que explique qué es un modelo de lenguaje como ChatGPT. El público son personas sin conocimientos técnicos. Hazla en tono claro y curioso, como si fuera para una newsletter. Hazla de máximo 100 palabras.”
→ Respuesta probable: un texto mucho más adaptado, legible y útil.
¿Y si no sale bien a la primera?
Corrige. Ajusta. Reformula.
La conversación con una IA es iterativa.
Puedes decir:
• “Hazlo más sencillo.”
• “Dame otro enfoque.”
• “Pon ejemplos reales.”
• “Responde como si fueras un experto en…”
Una buena pregunta no siempre nace perfecta, pero sí se construye paso a paso.
Es el equivalente a una buena comunicación con otra persona.
Resumen práctico
- Define lo que quieres conseguir
- Da contexto claro y útil
- Especifica el formato deseado
- Ajusta según las respuestas que obtienes
Conversar bien con una IA es como dar buenas instrucciones a un copiloto: si tú marcas bien la ruta, el viaje será mucho más útil.
¿Qué puedes hacer hoy mismo?
Piensa en algo que quieras resolver, crear o entender.
Escribe la pregunta que le harías a una IA.
Y luego… mejórala usando los 4 pasos de esta guía.
Verás la diferencia.